Construcción de Picinas.

 

CUESTIONES A TENER EN CUENTA ANTES DE INSTALAR UNA PISCINA EN CASA

Las preguntas más frecuentes que hay que contestar antes de decidir la instalación de una piscina doméstica.

¿Qué presupuesto se necesita?

La oferta del mercado es tan amplia que permite presupuestos a la medida de cada cliente.

Menor costo: piscinas elevadas desmontables que no requieren excavación alguna y que están fabricadas en lona, caucho, paneles metálicos, sintéticos o de madera.

Mediano costo: piscina enterrada con estructura de paneles prefabricados de hormigón, plástico o acero, y revestimiento sintético tipo liner totalmente equipada. Otra opción es una piscina con vaso de poliéster de una sola pieza que reduce el tiempo de instalación.

Alto costo: piscina de hormigón armado.

 

¿Qué trámites burocráticos son necesarios?

La legislación relativa a la construcción de piscinas de uso privado en nuestro país es la más tolerante, consta de algunos trámites oficiales sencillos y rápidos.

En primer lugar hay que presentar el proyecto técnico de la piscina en el Municipio correspondiente y conseguir la licencia municipal de obras. Los requerimientos básicos varían un poco dependiendo de cada administración pero todos contemplan que el terreno sea legalmente edificable y que las distancias desde la piscina al vial y al linde vecinal sean las pertinentes. Las conexiones de los desagües con la red municipal de aguas residuales deben estar normalizadas y la instalación eléctrica cumplir el Reglamento de Baja Tensión que todo instalador profesional debe conocer.

 

¿Quién puede construirla con garantía?

El primer paso es buscar un constructor profesional, preferentemente en la misma zona donde se ubicará la piscina. La construcción de una piscina no es una obra muy compleja, pero tiene sus particularidades. Lo más sensato es huir de las ofertas de constructores no especializados con precios muy sugerentes pero sin ningún tipo de garantía. Conviene dirigirse aun Técnico y Especialistas en Piscinas para solicitar información y la dirección de las empresas asociadas en cada zona del país

 

¿En qué época del año deben empezar las obras?

Las empresas del sector están especialmente ocupadas durante la primavera con reparaciones y puestas a punto, y totalmente desbordadas durante el verano. El invierno es la época ideal para empezar las obras ya que las constructoras están más relajadas y además pueden encontrarse mejores precios. La piscina puede acabarse a principios de la primavera y estar lista para inaugurar la temporada de baño con los primeros calores.

 

¿Cómo debe orientarse?

Sería impensable situar la piscina en la zona menos soleada de la finca. Sol y piscina son dos conceptos que se complementan y que van siempre de la mano, así que hay que prever cual es el sitio con más recepción directa de radiación solar, y la trayectoria del astro rey a lo largo de las distintas estaciones. Incluso en pleno verano, siempre se agradece una relajante exposición al sol después del baño. Si en la piscina instalamos trampolines o palancas hay que evitar deslumbramientos a la hora de saltar. Respecto a la mejor orientación de la piscina, es aconsejable construirla de cara al Norte o al oeste.

 

 

¿Qué equipamiento necesitará la piscina?

Tras construir el vaso hay que instalar las conducciones destinadas a los elementos empotrados al vaso. A continuación se coloca el revestimiento del fondo y de las paredes, después los brocales y finalmente se pavimenta la playa. En el interior del vaso se pueden colocar los siguientes elementos empotrados: skimmers, sumidero, boquillas, jets de masaje de aire y de agua, toma de limpiafondos, natación contracorriente, focos subacuáticos. En el exterior del vaso: cañones de masaje, cascadas, barandillas, escaleras metálicas, pasamanos y toboganes.

 

¿Es imprescindible una caseta técnica?

Excepto en casos de equipo de filtrado compacto integrado a la piscina es muy recomendable. A una distancia de 1,5 a 3 metros de la piscina se ubica el local técnico, de obra o prefabricado, un espacio cerrado y bien aireado que aloja el “corazón” de la piscina, la maquinaria para la depuración del agua, consistente en uno o varios filtros, una o varias bombas, válvulas de varios tipos, el Tablero eléctrico y de control y los dosificadores automáticos de productos químicos. Muchas veces el local también se utiliza como almacén de productos y equipos para la limpieza y el mantenimiento de la piscina y el jardín.

 

¿Qué formas elegir?

Hoy en día son posibles prácticamente todas las formas, las más usuales son las geométricas y las de forma libre. En general las de forma geométrica son rectangulares, cuadradas, en forma de L, pentagonales, circulares, doble circulares y ovales. Su complejidad constructiva es baja y se adaptan mejor a procesos de pre-fabricación. Las piscinas de forma libre tienen infinitas posibilidades en cuanto a su construcción, pero consecuentemente comportan más problemas de diseño y adaptación. Las formas libres son posibles tanto en piscinas de hormigón como en piscinas prefabricadas o de paneles.

 

Por qué debe tratarse el agua?

Su tratamiento, tanto físico como químico, tiene como fin reducir el riesgo sanitario derivado de utilizar un medio tan vital como el agua. Con el químico se mejora la transparencia del agua, se destruyen los microorganismos presentes y se evita la presencia de algas. El agua de una piscina debe estar desinfectada, y a su vez, ser desinfectante. Con el tratamiento físico se eliminan las impurezas sólidas suspendidas en el agua gracias a los skimmers y los filtros.

 

¿Cómo hay que abrigarla del viento?

La piscina debe instalarse, siempre que sea posible, a reparo de los vientos reinantes en la región. La sensación desagradable y fría causada por el viento puede frustrar el disfrute de un baño. Además, la acción del viento favorece la evaporación del agua y provoca un ligero descenso de su temperatura.

Para evitar estos problemas la mejor solución consiste en plantar una vegetación compacta adecuada –tipo setos– o bien construir muros de contención. En cuanto al circuito hidráulico, los skimmers y el gabinete siempre deben instalarse en la dirección opuesta al viento.

 

¿Qué vegetación es más conveniente?

Una vegetación inadecuada puede causar problemas a la piscina, tanto estéticos como mecánicos. El enemigo número uno de la piscina son los árboles o arbustos de hojas caducas situados en su proximidad. La razón es clara, las hojas mueren, se secan, caen y el viento las deposita en la piscina. Su presencia en la superficie de la piscina además de ser antiestética, ensucia y enturbia considerablemente el agua. Las hojas por gravedad bajan hasta el fondo del vaso y pueden llegar a taponar los sistemas de conducción, desagüe y filtración y provocar el mal funcionamiento del sistema de depuración y renovación del agua. Para eliminar estas impurezas del fondo y de la superficie, es aconsejable utilizar periódicamente limpiafondos manuales o automáticos y tapar la piscina con un cobertor siempre que no se utilice.

Tampoco hay que plantar cerca de la piscina especies arbóreas que desarrollen raíces profundas. Con el paso de los años, estas raíces pueden provocar grietas en la cimentación y en las paredes de la piscina, lo que implicará, con total seguridad, posteriores problemas de fugas de agua y de movimientos de tierras que pueden descalzar el vaso.

 

¿Cómo debe ser el terreno?

La composición del terreno donde se construirá la piscina requiere de un previo y riguroso estudio y análisis realizado por profesionales. Una piscina debe estar bien asentada sobre un terreno consolidado y firme. Un mal asentamiento tarde o temprano resultará fatal para la piscina.

Si la consistencia del terreno es rocosa, dificultará enormemente la fase de excavación e incrementará el presupuesto y el tiempo de instalación.

También hay que evitar terrenos excesivamente húmedos o irrigados que pueden provocar corrimientos de tierras.

Para que la piscina siempre repose sobre un terreno totalmente horizontal, muchas veces será necesario construir, a su alrededor, muros o muretes de contención.

 

¿Cerca o lejos de la casa?

Las dos soluciones son válidas y posibles, pero hay que saber valorar los aspectos positivos y negativos de cada opción.

No se puede negar que la instalación de una piscina atractiva cerca de la casa realza y magnifica la estética del conjunto, integrando, a modo de apéndice acuoso, casa y jardín. El lugar perfecto para compartir, con familiares y amigos, meriendas, comidas y cenas veraniegas. Se gana glamour pero, desafortunadamente, se pierde intimidad y tranquilidad.

Tanta proximidad comporta un continuo trasiego, entre la casa y la piscina, de gente con los pies mojados, la entrada de suciedad al salón, idas y venidas al baño y desorden en general. Si en la casa hay niños, la decisión es clara. La combinación de niños y piscina siempre implica ruido.

Situar la piscina lejos de la casa obliga a la construcción de lo que se llama una “Pool House”, un pequeño habitáculo de obra o madera con el vestuario, la ducha, unas hamacas, un spa, mesa y sillas, una parrilla, un pequeño bar, etc. De esta forma se evitan las molestas entradas al baño de la casa con los pies mojados y se dispone de una zona de relajación a la sombra cerca de la piscina.

 

¿Influye el tipo de vivienda?

En principio el tipo de residencia existente no debe representar ningún problema para la futura piscina, hay que adaptar la piscina a la casa, no al revés. La frecuencia de uso de la casa influye en el tipo de piscina que se quiera instalar. No es lo mismo equipar con piscina una primera residencia donde se vive todo el año, que una residencia que sólo se utiliza los fines de semana y durante las vacaciones. Lo más importante es disponer de un jardín con suficiente espacio para poder conjugar el entorno piscina-jardín de la forma más personal posible.

¿Influye la composición familiar?

En cuanto a la familia, hay que planificar la futura piscina pensando exclusivamente en la unidad familiar y en los gustos, aficiones y hábitos de todos sus miembros.

El número de usuarios no es determinante, pero en el caso de familias numerosas, se debe tener en cuenta la edad de los hijos, que éstos invitarán a sus amigos y que, con los años, variarán totalmente sus costumbres. Lo ideal en este caso es diseñar la piscina para toda la familia y para todas las edades.

 

¿Piscina para nadar o lúdica?

La piscina se debe diseñar pensando en las actividades que en ella se quiera realizar, tanto en el presente como en el futuro. Hoy en día el concepto de piscina como un espacio reservado a la natación deportiva ya no tiene sentido, ha sido superado por el concepto más real y moderno de “piscina lúdica”, una zona acuática reservada al baño, al descanso y a la relajación donde la natación es simplemente una actividad más. La piscina lúdica permite formas más libres y artísticas y se puede adornar con rocas naturales o artificiales, cascadas, fuentes, jardineras, spas laterales, hidromasaje, cañones y todo tipo de accesorios.

 

¿Qué dimensiones debe tener?

Actualmente se pueden construir piscinas de cualquier dimensión. Las piscinas privadas observan unas dimensiones que oscilan entre 6×3 m hasta un máximo de 15×8 m. Este tipo de piscinas, y según el volumen de agua del vaso, se pueden considerar de “chapoteo” si la capacidad es inferior a 30 m3; “infantil” cuando el volumen es de 30 m3; “privada” cuando varía entre 50 y 70 m3 y “residencial” cuando el volumen ronda los 100 m3 de agua. Las piscinas de pequeñas colectividades son utilizadas simultáneamente por varias familias copropietarias y su volumen de agua no excede los 250 m3.

 

¿Qué profundidad es más aconsejable?

La profundidad de la piscina es uno de los aspectos que más han variado con el tiempo. Hasta finales de los años 80, las piscinas se construían con profundidades medias de 2,5 a 3 metros, lo que permitía el uso de trampolines y palancas. Hoy en día, la profundidad de cualquier piscina privada no sobrepasa los 1,5-2 metros. Las razones son obvias, se ahorra un volumen considerable de agua, electricidad y productos químicos para su tratamiento, y esta profundidad es suficiente para nadar cómodamente.

Si algún miembro de la familia es aficionado a la práctica de saltos con trampolín, es preferible instalar una piscina con “foso de saltos”, cuya profundidad máxima oscila entre 2 y 2,5 metros. La profundidad no tiene que ser idéntica a lo largo de toda la piscina. La profundidad idónea de una piscina de “chapoteo” es de 1 metro.

 

¿Cómo debe ser el fondo?

La mayoría de las piscinas tienen el fondo plano con determinadas zonas donde es posible “hacer pie”, tocar el fondo con las plantas de los pies y poder andar, paso previo a la iniciación de la natación. También se construyen piscinas con el fondo en forma de pendiente, o bien uniforme –una única rampa descendiente–, o con dos pendientes a distinta profundidad.

Otra posibilidad es el fondo de “cuchara”, formado por dos pendientes distintas con un escalón vertical a mayor profundidad que crea un tramo plano en el fondo. Una variación del anterior, es el “fondo de fosa de salto troncopiramidal”.

Estas tres últimas opciones son aptas para la práctica de saltos con trampolín y palanca.

 

¿Con o sin escaleras?

Las escaleras tienen la misión de facilitar la entrada y salida de la piscina a los niños, ancianos, personas con dificultades motrices y animales de compañía.

Instalando escaleras en los extremos de la piscina se puede ganar de 1 a 1,5 metros para el baño, comportando un mínimo aumento del volumen de agua.

Las escaleras de obra se construyen al mismo tiempo que la piscina y se revisten con idéntico material que el fondo y las paredes. Algunas veces esta estructura incluye jets de hidromasaje de aire y agua y focos subacuáticos.

Las escaleras más conocidas son las llamadas “romana” y “doble romana”, muy típicas en los baños termales romanos. Deben situarse en el extremo o extremos de la piscina, tienen forma redondeada con arco de círculo y normalmente de 3 a 4

escalones. Se utilizan mucho en las piscinas de forma rectangular a las que confieren un toque acogedor y estéticamente menos serio.

También se pueden instalar escaleras cuadradas, cuya forma la determina un paralelepípedo levantado de base rectangular provisto de 3 a 4 escalones.

Algunos diseñadores incluyen en sus proyectos escaleras de ángulo que se colocan en un ángulo de la piscina y llegan hasta el fondo. Normalmente se accede a la piscina con el apoyo de una barandilla central.

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